
En agosto de 2004, asistí a un desayuno de corte profesional para mujeres, el cual se enfocaba en el cáncer cervical. La mañana del evento yo entré en el salón de actos pensando que me aburriría con información sobre la salud nada relevante para mí puesto que siempre había tenido pruebas de Papanicolaou normales. ¡Y pensar que lo que escuché me haría cambiar el modo de manejar mi reconocimiento médico anual y me haría ponerme firme en cuanto a mi propia salud¡
Los oradores principales incluían a una sobreviviente de cáncer cervical y un internista. Ellos explicaron que el cáncer cervical lo causaba el virus del papiloma humano (VPH), un virus del que nunca había escuchado. Lo que me sorprendió más aún fue que casi todo el mundo se contagia de uno o más de los tipos del VPH en algún momento. Además, me enteré de que las mujeres de 30 años de edad y mayores también tienen que pedir una prueba de VPH junto con su Papanicolaou; a la edad de 50 años, eso me aplicaba a mí sin duda.
En mi próximo reconocimiento ginecológico pedí una prueba de VPH, pero mi enfermera practicante dijo que no era necesario a menos que que mi último Papanicolaou hubiera resultado anormal. Cuando insistí en que yo quería la prueba de VPH junto con mi Papanicolaou, ella protestó, diciéndome que me tendría que cobrar más. (Luego me enteré de que esto por lo general no es cierto, ya que la mayor parte de los seguros de salud pagan por las pruebas de VPH habituales.) No obstante, fue persistente y seguí repitiendo que quería la prueba de VPH "para mi mayor tranquilidad." Le dije que había conocido recientemente a una mujer que había desarrollado cáncer cervical invasor a pesar de tener un Papanicolaou normal. Al fin y al cabo ella accedió y mandó a hacerme la prueba de VPH. Mis tropiezos casi terminaban, pero no del todo. Me aseguré de verificar con el consultorio y les pedí que me dieran lo resultados de ambas pruebas. Me enteré de que, a pesar de la orden de mi consultorio médico, el laboratorio con el que trabaja mi doctor no realizó la prueba de VPH porque mi Papanicolaou resultó normal. Así que lo pedí una vez más. Pedir la prueba repetidas veces fue difícil, pero sabía que al fin y a la postre, yo era la única que podía tomar total responsabilidad por mi propia salud.
Cuando los resultado llegaron, tanto mi enfermera practicante como mi doctor estaban sorprendidos: había dado positivo para una de las variantes de alto riesgo del VPH, aunque mi Papanicolaou resultó normal. Eso implicaba que me tenía que hacer la prueba nuevamente de seis meses a un año después. Yo sabía, por lo que me había enterado en el desayuno, que es tan sólo cuando la infección de VPH no desaparece por su cuenta, como suele pasar, que se empiezan a formar células anormales. Así que por los próximos 18 meses me hice la prueba en dos ocasiones más (mi prueba de evaluación posterior reveló que aún tenía el VPH, así que me hicieron la prueba por tercera vez) para asegurarnos de que tanto mis pruebas de Papanicolaou como de VPH resultaban normales. Ahora puedo descansar mejor al saber que he hecho todo lo que yo podía hacer para prevenir el cáncer cervical. Y mientras en estos momentos no corro riesgo, aún así es mi intención hacerme otra prueba de detección de VPH cada tres años junto a mi prueba de Papanicolaou, lo que será fácil dada la relación que he formado con mi doctor y el hecho de que desde mi primer reconocimiento él ahora realiza pruebas de detección de VPH a todas sus pacientes de 30 años de edad y mayores.
Esta experiencia me enseñó la importancia de no temer a preguntar y a tomar decisiones junto a mi doctor, en vez de dejar que sea él quien tome todas las decisiones por mi. El exigir la prueba de VPH me pudo haber salvado la vida. Para ayudar a educar a otras mujeres, conté mi historia en MORE magazine (PDF).
He aquí algunos consejos para asegurase de que le hagan la prueba de VPH:
- Ármese de información referente al cáncer cervical, el VPH y la prueba de VPH. Lea detenidamente la información en este sitio Web. Los consultorios de los doctores suelen estar muy apresurados estos días y estarán más dispuestos a acceder a sus deseos si usted les dice que "ha hecho su tarea."
- Llame al consultorio de su doctor o enfermera antes de su próximo reconomcimiento para averiguar si ofrecen, junto con el Papanicolaou, la prueba de VPH a mujeres de 30 años y mayores como parte del protocolo de detección de cáncer cervical. Recuerde: asegúrese de que el consultorio entienda que usted desea la prueba de VPH sin importar lo que muestren los resultados de la prueba de Papanicolaou. Algunos doctores y enfermeras sólo mandan a hacer la prueba de VPH cuando los resultados del Papanicolaou son inconclusos (llamado Papanicolaou "ASC-US").
- Si su doctor o enfermera informan que el consultorio no manda a hacer la prueba de VPH a todas sus pacientes de 30 años y mayores, indíqueles que usted quisiera que hicieran una excepción con usted.
- Si su doctor o enfermera (o el personal del consultorio) le contesta que no piensa que la prueba deVPH habitual sea necesaria, la manera más simple de responder es diciendo que aún así usted quisiera que le hicieran la prueba "para su mayor tranquilidad."
- Sígale la pista a sus resultados. Continúe llamando hasta que le dén una respuesta sobre los resultados de sus pruebas. Si yo no hubiera insitido, yo nunca habría sabido que ellos no analizaron mi prueba de VPH.
La mayor parte de los doctores accederán a sus deseos en asuntos como este. Si no, recuerde que en última instancia usted es la responsable por su salud. Usted debe de decidir cuán importante es tener un proveedor de cuidado de salud que sea su socio.