La historia de Tamika Felder

"...tenía un historial de pruebas de Papanicolaou normales, pensé que estaba a salvo ... me equivoqué."

A mí me crió una familia muy cariñosa de la muy apegada comunidad de Summeville, Carolina de Sur. Mi vida estuvo llena de amor y de felicidad. En la víspera de mi 17° cumpleaños, mi amado padre falleció después de una lucha en contra del cáncer del colon. Yo estaba destruida. Él había sido mi mejor amigo y mi confidente. Él anticipaba con ilusión mi último año en la escuela superior. Pero ahora no iba a poder compartirlo con él. Ante tal adversidad, yo sabía que mi única opción era sobreponerme y reconstruir mi vida.

Después de terminar la universidad, tomé la decisión de mudarme a Washington, DC y trabajar como realizadora de televisión. Mi fuerte voluntad me ganó un número de puestos exitosos en la industria de las comunicaciones. Cuando un cambio de trabajo me dejó sin seguro de salud temporalmente, no pude visitar la consulta de mi ginecólogo. Yo sabía que tenía que ir, pero como vivía un estilo de vida saludable y tenía un historial de pruebas de Papanicolaou normales, pensé que estaba a salvo. Desafortunadamente, me equivoqué.

En mayo del 2001, mi vida cambió para siempre por segunda vez. Cuando ví a mi ginecólogo para un reconocimiento de rutina y un Papanicolaou, fui diagnosticada con cáncer cervical avanzado. Destruida por esta cruel prognosis, mi mundo empezó a venirse abajo. Mi sueño de tener hijos se desvaneció instantáneamente. Para salvar mi vida, me sometí a una histerectomía radical y a radiación y quimioterapia agresivas. Después de la cirugía empecé a hacer preguntas y descubrí que si se me hubiese hecho la prueba del virus del papiloma humano (VPH) mi cáncer se pudo haber prevenido.

Yo no tenía conocimiento antes de que se conoce la causa del cáncer cervical: virus del papiloma humano (VPH) de alto riesgo. Tampoco sabía que la prueba de Papanicolaou no era infalible: cuando se usa por sí sola, ésta puede pasar por alto células anormales que se pueden convertir en cáncer cervical si no se encuentra pronto. Pero si la prueba de VPH se combina con la de Papanicolaou, la habilidad de los doctores de identificar a mujeres propensas al cáncer cervical aumenta en casi un 100 por ciento. De hecho, la mayoría de los expertos médicos ahora recomiendan que todas las mujeres de 30 años de edad y mayores (aquéllas más propensas) se hagan de forma rutinaria la prueba de VPH junto a la de Papanicolaou.

Después de mi diagnóstico y tratamiento, asumí un papel activo en educar a la mujeres sobre el VPH y el cáncer cervical, para ayudarles a evitar lo que yo pasé. Charlas, entrevistas en los medios de comunicación y un grupo de apoyo en la Internet, titulado Tamika & Friends, me permitió contar mi historia y comunicar esta vital información de salud. En estos momentos estoy produciendo un documental sobre el VPH y el cáncer cervical para continuar creando conciencia. Mi mensaje principal es que la detección temprana es clave, y he aprendido en carne propia que saber cuál es tu condición de VPH puede tener un gran impacto en tu vida. span quote right